ZL_ElisaLaRosaInesperada
—Porque era fea. La pupila evaluó con seriedad. —No sos tan fea. —Antes era peor. O se notaba más, no sé —Beatriz metió las manos en el cabello—. La cosa es que yo me encerré en el 83, cuando todos salían a pasear. Después de aquella conversación comenzó la tutela, que Beatriz asumió con fervor de rescatista. Para eso estaba allí, para ser una soga que ayudara a sacar niñas del barro.Y ciertamente la voluntaria exhibía logros, al- gunos de los cuales eran un auténtico orgullo. Ser soga, respirar luz, amar al leproso. 23 Pa r te I | De S a n Fe a S a n ta S a l va d o r
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