ZL_ElisaLaRosaInesperada

El 7 de octubre de 1998 Elisa cumplía quince años. Eso no le importó a Rufina. Era un asunto fuera de su alcance, un amanecer del otro lado del mundo, un pedo de gallina. Para aquella jujeña avejentada, quince era igual a dieciséis, a veinte… Igual a la vida, que siempre caminaba unos pasos delante de las personas. Por eso, quizá, Elisa se ocupó de decírselo a Beatriz con varios días de anticipación. —El miércoles cumplo quince. —¡Qué bueno! ¿Los vas a festejar? Elisa dijo la verdad, que no iba a hacer nada porque en la villa no tenía amigas, solamente conocidas, y que no iba a gastar plata para darles pizza y cerveza. A diferencia de Rufina, Beatriz comprendía aca- badamente la importancia de los símbolos. Alentada por el comentario de Elisa, señal de que luchaba por El isa Quand il me prend dans ses bras, Il me parle tout bas Je vois la vie en rose. 37

RkJQdWJsaXNoZXIy MTkzODMz