NI_NarracionesIndigenasDelDesierto
10 El narrador principal El narrador principal de estas historias es Ezequiel Prieto Hernández. Su territorio de origen se llama Kanejeru´u y allí habitaron sus antepasados. Este lugar se ubica cerca de un territorio conocido como Tawaira y de otro que se denomina Matseruwou, ambos en la parte occidental de la serranía de la Makuira, ubicada en el extremo norte de La Gua- jira. Actualmente Ezequiel vive en Shoolima´ana, siendo este un ojo de agua, un pozo de agua natural. Esto se cuenta de Shoolima´ana. Hubo un ancia- no que estaba casado con una mujer Epieyuu. En wayuunaiki se le dice keraü a la persona que es ca- sada con alguien de otra e´iruku o casta. Para este anciano keraü una de sus faenas era limpiar la tie- rra de malezas. En aquellos tiempos aún no había llegado la pala ni las otras herramientas agrícolas, por lo que este anciano keraü se apoyaba en sus ro- dillas mientras arrancaba las malezas con la ayuda de un pedazo de madera. Después de unas horas de estar en esta posición volvió a regresar a donde había comenzado y para su sorpresa encontró que las huellas hondas de sus rodillas estaban llenas de agua. Pensó que alguien la había derramado mien- tras él estaba ocupado, entonces empezó a sabo- rearla y confirmó que se trataba de agua. Empezó a escavar más con sus manos y salía más agua. Los Epieyuu de hoy, principalmente el narrador de las historias que aquí se comparten, piensan y creen que el nombre del territorio Shoolima´ana deriva del color del barro que fue extraído del fondo de este ojo de agua. El color del barro era rojizo, por lo que se ha interpretado el significa- do del nombre de este territorio como ‘El lugar rojizo’. En el territorio Shoolima´ana aún se conservan las tradiciones wayuus más antiguas, como cul- tivar las plantas medicinales y, en tiempos de in- vierno, trabajar en la huerta. Allí todavía existen wayuus que saben curar, por ejemplo, las fractu- ras de los huesos. También en Shoolima’ana se siguen conservando lugares con poderes espirituales. Es el caso de un jagüey llamado Oukajüle, nombre que significa ‘lugar de espera’. Si los espíritus le quieren dar a alguien como regalo una energía de buenas pala- bras para que sea fructífero en todo lo que hace, en sueños se le dice que se bañe con las aguas de este jaguey y así, de esa manera, se le transmiten esas energías buenas de sus antepasados. Así ha pasado. Una evidencia de ello es el caso del narra- dor principal de estas historias. Ezequiel es consi- derado por su comunidad como un hombre sabio. Él es conocedor de muchos relatos de la oralidad wayuu. Conoce más de cuarenta historias ances- trales y es un buen orador, ya que su palabra está llena de humor y de justicia social.
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